sexo gay
Encuentros cercanos en el metro.
Tadeo, el muchacho de unos veinte años y el hombre que los doblaba en edad entraron disimulando su calentura uno a uno al baño de la estación. Además de cumplir uno de sus clásicos momentos porno gays a los que estaba acostumbrado, Tadeo estaba a punto de ser el protagonista de una de las fantasías sexuales porno gays más recurrentes en los hombres homosexuales: el sexo en baños públicos.
El primero en encerrarse en un cubículo para discapacitados fue Tadeo, no sin antes asegurarse que los demás lo siguieran. Eligió ese porque era más espacioso para los tres. El muchacho fue quien le siguió. Apenas entró se arrinconaron besándose. El joven se tomó desde las paredes que separaban los sectores y elevó sus piernas hasta quedar enganchado en la cintura de Tadeo, quien lo seguía besando y desvistiendo, como si fueran dos de los actores porno gays con más experiencia.
La situación se volvió aún más caliente cuando entró el cuarentón. Se aseguró de poner traba a la puerta para que nadie interrumpiera una de las mejores escenas porno gays que los tres habían vivido. Ayudó a que todos quedaran sin ropa y se arrodilló y perdió su cara entre las potentes nalgas de Tadeo. Los tres gemían de placer sin importarles nada en su alrededor.
A Tadeo se le estaban cumpliendo sus más íntimos deseos porno gays: sexo en un lugar público, estar con una persona que lo doblaba en edad y experimentar un trío.
En esa posición el hombre penetró a Tadeo, mientras que él hizo lo mismo con el muchacho. Los tres se movían cubiertos de sudor en lo que parecía una coreografía perfectamente planeada. Así continuaron por media hora. Luego cada uno tomó su rumbo.
Tadeo volvió al día siguiente a buscar más.



